El reto del Módulo 1 del curso del INAP de “Fundamentos para la igualdad entre Mujeres y Hombres” consiste en realizar una reflexión -en el diario de aprendizaje- sobre una noticia sobre una desigualdad de género.

Para realizar la reflexión seguimos los siguientes puntos:

 

 

1.- Presentamos el ámbito sobre el que he querido profundizar:

Noticia del fútbol femenino español, profesional. desde ya…

https://www.lne.es/deportes/2021/06/01/csd-anuncia-profesionalizacion-futbol-femenino-52483264.html

“ El Consejo Superior de Deportes anuncia la profesionalización del fútbol femenino en España.

José Manuel Franco -presidente del CSD- asegura que el próximo 15 de junio el Gobierno declarará profesional la máxima categoría nacional futbolística disputadas por mujeres. “

 

2.- Comentamos cuáles son las principales desigualdades evidenciadas en la noticia u otras relacionadas que conozca.

He elegido esta noticia, plena de actualidad porque demuestre cómo el género ha influido en la consideración de una actividad deportiva más “atractiva” para el público espectador si la realizaban hombres (“como toda la vida”) y que sin embargo en los últimos años se ha ido visibilizando y creciendo en su modalidad femenina.

 

3.- Analizamos en qué medida creemos que la socialización diferencial de niñas y niños está en el origen de las desigualdades de género analizadas.

Hasta no hace muchos años, al igual que en el vídeo que hemos visto en el módulo 1, había juegos para chicos y juegos para chicas; y desde luego el fútbol no entraba en muchas mentes -ni en desarrollo social- como practicable por mujeres (ni mucho menos que hubiera hasta no hace mucho Ligas o estructuras federadas).

 

4.- Mencionamos alguna estrategia que creemos que se podría seguir para acabar con las desigualdades de género detectadas.

Para acabar con las desigualdades de género detectadas, el cambio a  la profesionalización del fútbol femenino puede ser un paso para equiparar su desarrollo y que no “sea raro” que exista, se juegue y se difunda. 

 Además, incentivar la igualdad en el mundo del deporte supone colocar al mismo nivel a los espectadores y a las espectadoras (tradicionalmente relegadas no sólo en la participación deportiva en ciertas disciplinas, también en su papel como aficionadas), hacer ver que no existen “deportes exclusivamente masculinos” o -mejor dicho- deportes de hombres, en detrimento de actividades deportivas que se ajustarían al canon femenino, o que socialmente se observaban aceptadas para el público femenino. Trabajar por la igualdad -también en el deporte- significa valorar tanto el esfuerzo de unas como de otros, por no hablar de los incentivos económicos que en los deportes profesionales manifiestan discriminación expresiva según lo realicen hombres o mujeres.

 

 

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